PRÉSTAMOS RÁPIDOS A LARGO PLAZO A DEVOLVER EN CUOTAS MENSUALES

CRÉDITOS A PLAZOS PARA PAGAR EN MESES

Un préstamo rápido a plazo es una muy buena solución si estás pasando por una mala racha puntual. Te da las ventajas de los préstamos rápidos,  ya que consigues liquidez de forma sencilla y ágil. Y por otro lado, te da la oportunidad de devolverlo cómodamente en pequeñas cuotas, de forma que es muy fácil de devolver.

Las cantidades que se piden en un préstamo rápido a plazos suelen ser reducidas, pero los plazos son amplios: suelen ser superiores a los 12 meses. Descubre las condiciones de cada préstamo y compáralas para descubrir cuál se adapta mejor a lo que necesitas.

Crédito Cantidad máxima y plazo Condiciones
Hasta 10.000 € en 5 años Ver
60% del valor de la vivienda hasta en 20 años Ver
Hasta 1000 € en 30 días Ver
Hasta 6000 € en 36 meses Ver
Hasta 40.000 € en 6 años Ver
5000 € en 36 meses Ver
Hasta 5000 € en 60 meses Ver
Hasta 4000 € en un plazo de 48 meses Ver
100.000 € en 10 años Ver
Hasta 30000 € en 5 años Ver
300 €
30 días
Ver

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¿Qué tipos de préstamos a plazos existen?

Un préstamo a plazos es un tipo de préstamo de capital, que se caracteriza por devolverse en cuotas pequeñas, normalmente mensuales, hasta acabar de pagar la totalidad del capital y sus intereses. Esta forma de devolución es la más popular cuando pedimos préstamos bancarios o incluso hipotecas.

Dependiendo de la liquidez que pidas, de tu propia solvencia o de para qué lo utilices, podemos distinguir entre distintos tipos de préstamos rápidos a plazos:

  • Préstamos personales a plazos

Estos préstamos se llaman así porque se suelen usar para cuestiones personales. Por ejemplo, para hacer una reforma en casa, para irse de vacaciones, para comprarse un coche, etc. Las cantidades de estos préstamos pueden oscilar entre los 2.000 y los 40.000 euros y sus plazos de devolución pueden ir desde los 3 años a los 10 años, dependiendo del dinero que pidas.

  • Préstamos con garantía o aval

Como cualquier otro tipo de préstamo, tus propias condiciones económicas influyen en el préstamo. Algunas condiciones económicas, como tus ingresos, mejoran o empeoran las condiciones del crédito. Añadir una garantía o aval a tu préstamo a plazos es una forma de mejorar las condiciones de tu crédito: por ejemplo, conseguir más dinero, plazos más flexibles o menos intereses.

Algunos ejemplos de garantías o avales son la garantía hipotecaria o el empeño del coche como aval. Para poner estar propiedades como aval (la vivienda o el vehículo), debes ser el propietario de la garantía. En el caso de las viviendas, puedes llegar a conseguir hasta un 60% del valor de tasación de la vivienda. En el caso de los vehículos, es normal conseguir hasta un 80% del valor de tasación del vehículo.

  • Tarjetas de Crédito

Tener una tarjeta de crédito también es una forma de que te presten liquidez, devolviéndola con intereses en pequeñas cuotas. En este caso, el capital del que puedes llegar a disponer es de 5.000 euros. Las tarjetas son una forma muy popular de disponer de crédito. Además de la ventaja de darte liquidez cuando la necesitas, puedes conseguir otras ofertas o ventajas adicionales usando las tarjetas de crédito, por lo que suele ser una opción conveniente.

  • Minicréditos o créditos rápidos a plazos
Hoy en día, gracias a la proliferación de los créditos rápidos y los microcréditos, puedes encontrar préstamos con un sinfín de condiciones distintas. Una de sus variantes son los microcréditos a plazos. Con estos préstamos pequeñísimos puedes acceder a una cantidad modesta de dinero, entre unos 100 y unos 1000 euros, normalmente. Al ser cifras tan reducidas, lo más habitual es que se devuelvan de una sola vez. Pero ahora también tienes la posibilidad de devolverlos en plazos, siendo la cuota a pagar realmente pequeña. Sus ventajas son múltiples porque son muy inmediatos, fáciles de conseguir y te dan una facilidad de pago considerable.
 

Debes tener en cuenta que, aunque las cuotas suelen ser pequeñas, debes ser responsable y realista y pensar en si realmente lo puedes devolver. Aunque los préstamos a plazos son convenientes en muchos casos, también pueden salirte caros si no puedes hacerles frente.

¿Qué requisitos tengo que cumplir para tener un préstamo rápido a plazos?

Hay préstamos que son más exigentes que otros. Normalmente, los criterios tienen que ver con la cantidad de dinero que pidas. Aunque las condiciones pueden variar de una entidad a otra, aquí te contamos cuáles son los requisitos más habituales a la hora de pedir un préstamo a plazos:

– Ser mayor de edad. Por supuesto, debes ser mayor de edad para pedir el préstamo a plazos. Incluso hay algunas entidades que piden más edad para solicitarlo: 21 o 25 años. La razón de este mínimo de edad suele ser la solvencia: suele ser menos habitual que una persona de esta edad tenga ahorros o ingresos, pero si es tu caso, no deberías tener problemas en solicitar el crédito.

– Tener menos de 75 años. De igual forma que hay una edad mínima, tampoco se suelen conceder préstamos a partir de los 75 años. Algunas entidades los limitan a los 60 años, dependiendo de la cantidad que pidas y del plazo de devolución que escojas.

– Residir en España. Tienes que vivir en España de forma permanente y habitual y poder demostrarlo. No es necesario tener la nacionalidad española, pero sí la residencia.

– Tener una fuente de ingresos mínimos. Para poder hacer frente a cualquier tipo de préstamo a plazos, tienes que tener una fuente de ingresos y que sea demostrable.

– No estar en listas de morosidad. Pertenecer a listas de morosos, como ASNEF, es un inconveniente a la hora de pedir un préstamo. Te recomendamos que saldes tus deudas o impagos antes de acceder a otro préstamo.

¿Cuándo me conviene pedir un préstamo rápido a plazos?

Dependiendo de la cantidad que necesitas, hay muy buenas razones para pedir un préstamo a plazos.

Pedir una cantidad de dinero razonable te permitirá disfrutar de lo que quieres adquirir de forma inmediata (un coche, una reforma, unas vacaciones). Al poder devolverlo en plazos y cuotas pequeñas, la devolución es simple y no suele generar más deudas.

Si lo que quieres es dinero rápido para solucionar un problema puntual de liquidez, debes hacerlo con precaución. Los microcréditos también se pueden pagar a plazos. Lo que ocurre es que, cuanto más tiempo te pases pagando el préstamo, más intereses acabarás pagando y el préstamo puede salirte caro.

También es importante que utilices los microcréditos solo de forma puntual y sabiendo que les puedes hacer frente. El gran inconveniente de estos créditos es que los intereses de demora son altísimos: si no puedes pagar una mensualidad, la deuda subirá y tu situación puede complicarse.

Si se trata de un momento puntual y no de un hábito y si sabes que lo puedes pagar, tu préstamo a plazos te ayudará a disfrutar de lo que quieres, y a pagarlo después cómodamente.

¿En cuánto tiempo hay que devolver un crédito a plazos?

Solemos hablar de “cómodas cuotas" cuando hablamos de los préstamos a plazos, pero ¿de cuánto son las cuotas exactamente? ¿Y durante cuánto tiempo las tengo que pagar? Son dudas normales y que debes tener claras antes de firmar tu contrato de préstamo.

En primer lugar, esto depende de la cantidad que pidas. No es lo mismo solicitar 500 euros que 40.000 euros, ya que en el segundo caso necesitarás muchos más meses (años) para devolverlo.
En términos generales, un préstamo de menos de 2.000 euros puede ofrecer un plazo de amortización de hasta 12 meses. Si necesitas más de 15.000 euros, se puede ampliar hasta los 3 años, por ejemplo. Para un microcrédito, lo habitual es que el plazo sea de 1, 2 o 3 meses. Como ves, el capital (la cantidad de dinero que pides) es determinante para saber cuánto tiempo lo pagarás.
Como regla general, recuerda que los plazos mínimos suelen ser de 2 o 3 meses, mientras que el plazo máximo para los préstamos rápidos a plazos suele ser de 6 años.
Tus propias condiciones financieras también determinan el tiempo en que puedes pagar el préstamo. Si tus ingresos llegan apenas para pagar la cuota mínima, el plazo tendrá que ser más largo. Si por el contrario, puedes pagar más, podrás reducirlo. Al reducir mucho el plazo de amortización, la cuota que tienes que pagar es más alta. Sé realista y responsable al elegirla. Si tienes que enfrentarte a un impago, tendrás que pagar muchos intereses adicionales. Busca un equilibrio entre cuota y plazo para pagarlo tranquilamente.

¿Qué es un seguro de protección de pagos?

Un seguro de protección de pagos es un tipo de seguros especial para préstamos e hipotecas. Si, por cualquier eventualidad, no puedes hacer frente al pago de las cuotas de tu préstamo, el seguro se hace cargo de pagarlas. Esto seguros suelen pagar las cuotas en caso de desempleo, incapacidad temporal o fallecimiento, aunque sus condiciones varían según las pólizas.

Contratar este seguro es opcional. A veces compensa añadirlo porque las condiciones del préstamo mejoran, así que, aunque tengas que pagar el seguro puede que pagues menos intereses. Además, te dará la tranquilidad de saber que alguien pagará por ti si tú no puedes.

Si crees que es un gasto innecesario, no tienes por qué contratarlo. Se trata de un servicio opcional y adicional al que tienes derecho, pero no obligación de contratar para ningún préstamo.

¿Cuánto cuesta un préstamo rápido a plazos?

Al devolver tu préstamo, tendrás que devolver el dinero que hayas pedido, además de los intereses, que son el dinero que cuesta el préstamo. El coste de cualquier préstamo a plazos depende del interés que pactes, del dinero que pidas, de tus propias condiciones económicas, del plazo de amortización que escojas, etc. Como ves, hay muchas variables que afectan a los intereses, por lo que es aconsejable que compares bien las ofertas antes de decidir.

Los intereses de un préstamo pueden ser de varios tipos. Algunos tipos conocidos son el TIN (Tasa de Interés Nominal) y el TAE (Tasa Anual Equivalente). Cuanto más bajo sea el porcentaje, menos intereses pagarás. El porcentaje se aplica a la cantidad que pidas. Por ejemplo, si pides 5.000 euros con un 10% de intereses, lo que te costará son 500 euros.

Además de los intereses, hay otras formas de pagar un préstamo. Es posible que el préstamo no tenga intereses, pero que no sea gratuito porque tenga comisiones. Algunas comisiones habituales son las siguientes:

– Comisión de estudio para la aprobación del caso: es un gasto por estudiar tu caso y darle el ok final.

– Comisión de apertura: el gasto de abrir tu préstamo y tu ficha

– Comisión por cancelación anticipada: si quieres cancelar el préstamo antes de tiempo, es posible que la tengas que pagar.

– Comisión de demora: si te retrasas en el pago de una cuota, tendrás que pagar este gasto.

Préstamos a plazos con ASNEF

ASNEF es la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito. Esta asociación cuenta con una lista de morosidad en la que aparecen los nombres y datos de aquellas personas que han cometido impagos.

Pertenecer a una lista de morosidad como Asnef es un gran inconveniente. Lo más aconsejable siempre (tanto si vas a pedir un crédito como si no) es que intentes limpiar tus cuentas cuanto antes.

Aunque estar en ASNEF es un inconveniente para muchas entidades de crédito, no es imposible que te den un préstamo a plazos. Si cumples otros requisitos importantes, como tener una buena fuente de ingresos o tener un aval, estas condiciones pueden ser suficientes para obtener tu préstamo.

Las entidades tienen un análisis de riesgo con el que evalúan la solvencia de sus posibles clientes. Para pasarlo tienes que poder demostrar que puedes pagar el préstamo. Si es así, no tendrás problemas para pagarlo.