¿Se puede vender una vivienda sin aceptar herencia?

Siempre resultará difícil desprenderse de un bien familiar, especialmente, si se trata del lugar que nos acogió durante la infancia. Cuando la vivienda familiar pasa a herederos después de la muerte de los padres u otros familiares, los beneficiarios suelen elegir tres opciones: vivir en ella, alquilarla o venderla.

Estamos llamados a heredar, siempre que no nos hayan desheredado previamente según lo establecido por la legislación en materia sucesoria o ya sea que nuestros padres nos hayan dejado un testamento para el reparto de sus bienes, lo cual certifica que indudablemente el inmueble es totalmente nuestro.

Por otro lado, si la decisión que tomamos es la de vender la casa, pero enseguida nos percatamos de que el titular sigue siendo nuestro familiar, quizás nos preguntamos: ¿Qué tipo de trámite tengo que hacer para vender la casa heredada? ¿Es posible venderla sin aceptar la herencia si somos los herederos directos? En este artículo responderemos las inquietudes que dan vuelta en tu cabeza cuando se trata de vender un inmueble heredado.

¿El trámite de aceptación es ineludible si queremos vender?

Efectivamente, si queremos vender la propiedad heredada ineludiblemente debemos previamente aceptar la herencia. El titular de la vivienda seguirá siendo nuestro familiar fallecido hasta que hagamos el cambio de titularidad y, para ser oficialmente el dueño del inmueble, es necesario seguir un procedimiento legal.

Aunque seamos los herederos directos del fallecido (hijos u otros parientes) o aunque este haya dejado por escrita su voluntad, debemos seguir una serie de pasos para obtener la titularidad del bien.

En primer lugar debemos establecer el estado del patrimonio de nuestros padres y luego obtener algunos documentos como, por ejemplo, el certificado de defunción y el de últimas voluntades; este último nos indicará si el familiar ha dejado un plan patrimonial y en tal caso, en que notario lo ha hecho.

Si nuestro familiar ha dejado testamento, debemos solicitar en la notaría correspondiente una copia del documento y posteriormente acudir ante un notario para poder hacer la escritura de la herencia.

Por otro lado, si nuestro familiar no dejó escrita su voluntad, debemos hacer en la notaría, un documento llamado acta de declaración de herederos, además de la escritura de partición. En el acta de declaración de herederos, el notario determinará quienes son los herederos y qué proporciones recibirán según lo que establece la ley.

Los documentos necesarios variarán según el caso

Si nuestro familiar ha dejado testamento

Si nuestro familiar ha dejado un plan patrimonial es más fácil el procedimiento, debemos elevar a pública la escritura de partición de la herencia que puedes redactar tu mismo si tienes conocimientos legales o un abogado.

Una vez que reúnas todos los datos del fallecido y de los herederos, el inventario de bienes y el reparto de los mismos, como reza en el testamento, debes acudir a la notaría para recoger este documento para que puedas vender la propiedad, ya que esto es fundamental para inscribir la nueva titularidad de la casa en el Registro de la Propiedad.

Si nuestro familiar no ha dejado testamento

En el caso de que nuestro familiar no nos haya dejado testamento y seamos varios herederos, tendremos que demostrar el parentesco ante el notario. Para ello, podemos presentar algunos documentos como, por ejemplo, los libros de familia, los certificados de nacimiento, entre otros para comprobar la relación patrimonial.

Revisada toda la documentación por el notario, en un lapso de aproximadamente 20 días hábiles, este declarará quienes son los herederos y elaborará el acta que lo respalda. Considerando como hemos mencionado, que también tendremos que elevar a pública la escritura de partición, una vez que la hemos elaborado según los términos determinados por el notario.

Una vez que hemos realizado los pasos anteriores, ya habremos logrado un avance significativo en el proceso, ya tendríamos en nuestras manos las escrituras que nos adjudican legalmente la casa. Pero esto no es todo, aún debemos pagar o aplazar los impuestos obligatorios: las plusvalías municipales y las sucesiones para finalmente, inscribir la casa a nuestro nombre en el Registro de la Propiedad.

Esperamos que esta información haya sido útil para ti en caso de que hayas heredado una propiedad o que simplemente quieras conocer sobre cómo funciona el proceso de adjudicación de una herencia. De cualquier forma, si aún tienes dudas, consulta con un abogado experto en la materia.